martes, 15 de enero de 2013

Lluvia

Sentado en el rincon favorito de mi cafeteria favorita, sorbiendo el cafe que mas me gusta, con mi portaminas preferido sobre la mesa, al lado de mi cuaderno mas querido.

Dejo caer la punta del portaminas en el papel, pero no trazo, porque el trazo no tendria sentido, como si fuera solo un vago deber, un trabajo forzado, en la que se derrama la desgana, si no disfruto escribiendo, quien disfrutara leyendolo.

Pensando esto, con la mirada en la ventana, la lluvia de Enero baña de nostalgia al paisaje, como si fuera un rostro anciano, como si los transeuntes que van pasando tambien compartieran los recuerdos reconditos de esta ciudad.

Veo como la gente corre de un lado al otro, queriendo mojarse menos se mojan mas...

De repente suena la puerta, sacandome de mi meditacion como si fuera una gran sacudida.

Yo aun atonito vi hacia la puerta, y vi una razon para sonreir, tan grande es la ciudad y me vengo a encontrar con mis amigos aqui, y es que pocos conocen esta cafeteria, haciendola semi-exclusiva, y por lo tanto muy comoda, por eso es que vengo siempre a este lugar.

Tanto yo como los muchos otros clientes somos fieles y constantes a este local, como si el aroma unico del cafe del dueño del local nos mantuvieran atados con cierta magia, porque el cafe de aqui es unico, su textura suave como la seda, pero profunda como el terciopelo, a la vez embriagadora, abraza a cada persona que la toma.

Asi, me quede adicto al local, hasta el punto de convertirlo en mi segunda casa.

El dueño con su ayudante son personas muy agradables, y ambos son casi tan seductores como su cafe.

El punto es que vi a mis mejores amigos cruzar la entrada, a los cuales les hice señas para que se acercaran, al verme aqui sonrieron y Jacobo me pregunto:

"Tambien te atrapo la lluvia?"

Jacobo era amigo mio desde guarderia, crecimos juntos, mas juntos que nadie, pues era vecino mio y jugabamos todos los dias juntos. Fuimos a la misma escuela, al mismo colegio, hasta que en la universidad nos separo, pero tampoco nos pudo separar mucho...

"Como es que conoces este local? Crei que ningun conocido mio sabia, hasta Jacobo me dijo que me lo queria presentar, como regalo de cumple, pero lastimosamente yo ya lo conoci antes que el, jajaja..."

El que hablaba era Cristian, amigo de Jacobo y mio, compañero de habitacion de este, estudian en la misma universidad, en el mismo año, solo que no estan en la misma carrera.

De coincidencias se trata la vida, se sentaron junto a mi y ordenaron, empezamos a conversar...

En este momento pareciera que el libro es ya lo menos que importaba, el tiempo vuela cuando estas con amigos, y hoy no ha sido la excepcion.

Aunque no pude terminar de escribir, pero la inspiracion es algo casi de suerte, seguramente con la aparicion de estos dos se me ocurrira algo genial, porque lo bueno trae consigo cosas buenas, me sonrei en mi fuero interno, hoy ha sido otro gran dia...

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