viernes, 15 de febrero de 2013

Flor Blanca

Siento, que al instante, como fuego ardiente y aterrador, sea tragado los atisbos del corazon puro y fluorescente, que es como originalmente es el tuyo.

Los atisbos de la luz, que desvanece y aparece, como efervescencias del alma, como espumas y burbujas, irreales, ilusorias, y aqui, escondido en la penumbra, nunca logramos ver el amanecer, a Hermes y sus sandalias, al Venus que esta en el horizonte, a la estrella del Tartaro, o las rafagas del Olimpo, nunca...

Aun recuerdo esos bellos dias que soliamos correr en campos de rosas infinitas, nuestras risas retumbaban en las montañas, en los valles, y los animales entonaban canciones del espiritu, y nosotros, cual ninfa de los bosques, cantabamos con ellos, y ellos con nosotros, como si fueramos parte de la naturaleza.

Como caimos hasta aqui, el cafe frio, hojas rotas, lagrimas dispersas, el anillo de bodas...

Rematando con el caos en nuestras cabezas, todo tan desordenado, y atrapado como en un pozo, apenas podemos respirar de la presion que sentimos, y la corta vida que eso implica, acaso no importa, entonces por que estamos aqui...

Me encantaba los dulces que me dabas, esas frutas, la suavidad, ese manjar, que ahora contemplo con desespero, quisiera probar una, aunque haciendolo me muera...

Pero...


Tengo que tener esperanzas de seguir viviendo, que Dios me aguarde, luchare por algo y saldre que este infierno, saldremos de aqui, asi que tengamos fuerza, para que llegue ese dia, que pueda comer dulces con tranquilidad, cantar como antes, y que nuestra casa....

Nuestra casa reine la felicidad, la risa, las paredes sean pintadas de blanco, nuevo, otra vez, para que reluzca a vida, saliendo de la sombra...

Asi lo espero amor mio, asi que esperame con ansias, no tardare en llegar..


No hay comentarios:

Publicar un comentario