domingo, 26 de mayo de 2013

Derretirse...




Se coce a fuego lento, se tuese a fuego lento, a fuego lento la lengua, calienta el cuerpo, poco a poco, poco a poco...

Antes de ser devorado, podemos fingir decencia, podemos fingir armonia, placer, incluso gloria, pero ya a esta hora, el horno esta encendido, las cartas en la mesa, las velas encendidas, no hay vuelta atras, solo un poco de sospecha.

La mesa esta lista, empieza la funcion, un choque, otro choque, leve...

Aun estamos en el comienzo, no se precipiten, paciencia publico, que aun tenemos fuego en los ojos, no se acaba, sino a mi son.

Va quemando a fuego lento, todo a fuego lento, tan lento como la serpiente, que recorre todo el cuerpo, incendia el oceano, en agua caliente, no hay vida, sino mas vida, no hay muerte, sino mas muerte.

Perfecto, musitas, ya es el tiempo de la vuelta.

Vas por el cielo, por la tierra, dando vueltas, que con eso ganas.

Y entonces, en el climax. aullamos bajo la Luna, la Luna nos vuelve su brillo, nos funde, nos transforma.

Y despues del momento, salud! Una copa, el aire vaporoso, nos confunde con la niebla.

Y asi terminamos de cocinar nuestras almas, nuestro amor como el fruto de nuestros deseos, prohibido...

Y nos aguarda el amanecer, y nuestros caminos siguen cruzados, como nuestras manos, nuestros dedos, para siempre.

2 comentarios:

  1. Buena introducción a la cocina de las almas...
    Un saludo.

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  2. Me gusto como jugaste con las figuras literarias! Un texto muy bonito que dice más de lo que se lee. Un saludo.

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