viernes, 31 de mayo de 2013

Natural


Entonces camina por el rio, iba hacia la otra montaña, pasaba por bellezas exuberantes, mientras mi corazon se purificaba.

El sonido de las montañas, una sinfonia de cantos de aves, murmullo de riachuelos, latidos de la tierra, un aliento primitivo, salvaje, lleno de vida, que contrarrestaba con mi pena, una ira escondida, guardaba en mi bolsa.

Pero entonces vino el viento, y con sus labios beso mi pecho, y mis mejillas, mis cejas retrocedieron, salieron de su cerradura, mi corazon se abrio, y de mi dentro salieron culebras, desaparecieron de un soplo, despues de sacarme la lengua, y desde alli fue que vi, que ya no sentia pena.

Que he vaciado mi talega, que estaba llena de envidia, la ira que tenia guardada, se convirtio en un jardin de rosas, y dance con el viento, bajo la niebla de una luz incierta, y deje fluir, mi sangre, con la savia de la vida.

El fuego calento mi alma, descendio y bajo por mi columna, de alli es que supe la preciosidad de amar.

El agua me enseño albergar todas las gracias del mundo, me dio la sabiduria y humildad.

El aire me enseño a volar, y la tierra me enseño a creer.

Y asi es como me converti en un guerrero completo de mi vida, donde ya podia luchar conmigo mismo, y vencer mi ego, asi tocare mi origen y explotare mi poder, me conectare con el Universo y volvere a ser como era, parte de la naturaleza.


3 comentarios:

  1. Que prosa mas bella.El resurgir de todo lo bello en nosotros..Te deseo un bonito principio de semana.Bss

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  2. Me encanta como fluyen tus palabras....como el agua del riachuelo...precioso texto

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  3. ¡Que bonito! ¡Si nos quedaramos más para mirar en nuestro alrededor y disfrutar de todo! Me ha gustado mucho. Un saludo.

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