miércoles, 26 de junio de 2013

Carta de una prisionera



Mi unico amor:

A pesar de todo, las palabras te alcanzaron, las ilusiones te trastornaron, y entonces huiste.

Me dejaste a mi de lado, a todos, de lado, y escapaste, como si tuvieras escapatoria, como si tuvieras un sitio a donde ir.

Estas tan atrapado como yo, y lo sabes.

Tan desagraciado como yo, y lo sabes...

No cabe decir estupideces que evaporan, las palabras fraquean cuando se trata de ti, pues no queda nada mas que decir.

Una palabreria sin sentido.

Te he seguido a todos lados, desde el dia que escapamos del pueblo, le dejaste a tu madre un recado, y el ahorro minimo que hiciste cuando trabajaste para los Rios, y nosotros nada, un pan y un queso, y salimos corriendo, fugando como el viento.

Decias que de alguna manera sobreviviremos, que ibamos a estar bien, que no me preocupara, y fuimos a la ciudad. El tiempo era prospero, la gente sonreia, conseguiste trabajo, y pasabamos la noche en un establo, no olia bien, pero mejor es nada.

Y asi pasaron los dias, creia que las cosas podria ir mejor, que un dia podriamos tener nuestra casa, y ser como cualquier otra familia normal.

Te dije que no podia ser tan bueno, que las cosas faciles siempre conllevan en si trampas, que mejor es ir paso a paso, que volar no lo hace todos bien, pero no me escuchaste...

Ahora, osas en dejarme, despues de todo...

Despues que te segui hasta aqui, te ayude a lavar la sangre de tus armas, empacabamos para fugarnos otra vez, ahora que para mi todo esta perdido, siquiera deberias acompañarme en este delirio, la muerte para los dos.

Ya que no puedes sacarme de esta prision...

Recuerdame odiarte en la proxima vida, mientras me ria viendo como arrastras a otra persona con tus locuras, acuerdame de todo esto, ya lo veras, no te olvidare.

M.

1 comentario: