viernes, 18 de octubre de 2013

Lineas difusas.



No tiene caso que vayas saltando, desde un lado hacia el otro lado.

Pues las curvas del vino siempre ardiendo siguen dejando marcas en mis labios sedientos, una sed que no tiene fin, de tus labios a los mios, como un sello que marca el fin del inicio, nada se le compara, como chispas que saltan con excitacion de la mas masacrada guerra, feliz, como la hierba que se derrama en las cosechas, he vivido ya lo suficiente.

Siempre hay algo que no se espera de todo lo que se pueda esperar, nada se le puede comparar.

Talves ya no pueda ver de cierto, pero igual los espasmos de colores me tienen totalmente loco, alucinando, un poco triste, porque no sabria cuales serian tus colores, pero igual, siempre que en aire haya tu temperatura, y un delicioso olor a jazmin, sera suficiente como para que pretenda que todo va aun bien.

Siempre hay algo que no sabemos a ciencia cierta, y nada es posible vislumbrarla.

Entonces van en senderos distintos, que nunca se encuentran, en humos perfumantes, vas con sedas transparentes, entre sombras y luces que no se esperan, en un ritmo gracioso llena de estupida melancolia, te agitas en esa musica como sin dueño, sin cuerpo, y tus brazos se mueven, tambalena en al aire, y tu cara con una tonta sonrisa, te haces el travieso, pero eso no basta.

Asi, siempre asi, caen las cosas, y ya no vuelven a ser las mismas.


Justamente, como lineas difusas.

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