sábado, 26 de octubre de 2013

Sangre inmortal


Haganlo, decian...

Un buen dia de verano, para que todo esto se quedara tan sordido, tan perdido, en un universo tan paralelo, tan extremo. Tu mirada de repente, se volvio tan desconocida para mi, el odio que nunca conoci en ti.

Ruego a Dios que nos perdone, en nuestros intentos de usurpar la eternidad, el amor añejo por fin ha volteado su naturaleza, en un acumulado sin fin de polvos temporales, no somos dioses, nunca lo fuimos, como en las noches inteligentes que me ponia a pensar, si era real esta felicidad.

Viajabamos, ibamos todos los años a lugares nuevo, nunca nos quedabamos mas de un año en un sitio, y nunca regresabamos hasta que casi todos los que nos pudieran recordar estuvieran muertos.

Y entonces, eramos inmortales, y crei que el amor que nos profesabamos iba a durar como la vida que nunca se nos va a acabar, como quisiera que nunca hubiera ningun cambio, y de todos los cambios, lo menos que queria que cambiara, eras tu.

Pero al final, el amor añejo.

Esa es la leyenda que temia, una pesadilla, como el sangre que recorria mis venas, la que me daba vida a la vez me quitaba.

Cada segundo, cada palpitacion, me llegaba como una alarma de mi mortalidad, entonces, busque una solucion, y alli estabas.

Esa noche, resucite, mia manos eran tan blancas como las de una estatua de yeso, y mis curvas inmoviles parecian marmol, pero cuando me movia, sentia la gracia de la fuerza infinita, las lineas fluian flexibles, era increible.

Pero entonces, el dolor era intenso, pero estabas dispuesto a andar conmigo hasta el final.

Ahora que ya los vientos me convocaban como error del sistema, un objeto muerto hace mucho, pero sigue moviendose, parasitandose de la vida de los demas, para llorar hipocritamente en sus lechos de muerte, un veneno delicioso y letal, aprovechandose de la debilidad de las personas, de la oscuridad de sus almas.

Tu, ahora piensas morir, despues de condenarme a una maldicion eterna, como pagare la sangre, si te llevaste todas mis lagrimas.

Y no creas que la muerte te safara de la complicidad que nos une, jamas.

viernes, 18 de octubre de 2013

Lineas difusas.



No tiene caso que vayas saltando, desde un lado hacia el otro lado.

Pues las curvas del vino siempre ardiendo siguen dejando marcas en mis labios sedientos, una sed que no tiene fin, de tus labios a los mios, como un sello que marca el fin del inicio, nada se le compara, como chispas que saltan con excitacion de la mas masacrada guerra, feliz, como la hierba que se derrama en las cosechas, he vivido ya lo suficiente.

Siempre hay algo que no se espera de todo lo que se pueda esperar, nada se le puede comparar.

Talves ya no pueda ver de cierto, pero igual los espasmos de colores me tienen totalmente loco, alucinando, un poco triste, porque no sabria cuales serian tus colores, pero igual, siempre que en aire haya tu temperatura, y un delicioso olor a jazmin, sera suficiente como para que pretenda que todo va aun bien.

Siempre hay algo que no sabemos a ciencia cierta, y nada es posible vislumbrarla.

Entonces van en senderos distintos, que nunca se encuentran, en humos perfumantes, vas con sedas transparentes, entre sombras y luces que no se esperan, en un ritmo gracioso llena de estupida melancolia, te agitas en esa musica como sin dueño, sin cuerpo, y tus brazos se mueven, tambalena en al aire, y tu cara con una tonta sonrisa, te haces el travieso, pero eso no basta.

Asi, siempre asi, caen las cosas, y ya no vuelven a ser las mismas.


Justamente, como lineas difusas.

martes, 15 de octubre de 2013

Siempre


Siempre hay algo escondido dentro de nuestras manos, como el amor que nos profesa el viento al andar, o como las mas meras señales del invierno.

En los años que pasan, en nuestra enorme y diminuta vida, en los segundos infinitamente espandidos, en el tiempo sin fin ni frontera, rayan los recuerdos que nunca te has llevado, y las mias, como el sudor que una vez poblo en tu frente, como el calor del aliento, como el sol de verano, no, nunca se han ido.

Pero entonces, en las escalinatas ya no marcan tu sombra, tan solo el flojo silbar de las cigarras, el suelo sigue humedo por las lagrimas que llore, por ti, la caida del sol se hace larga.

Los platos llenos de arroz, ahora estan llenos de moscas, porque aqui estaba lleno de risas, pero ahora solo la brisa genera un eco ensordecedor, como el dolor que grita.

Recuerdo aun, los dias que no se contaban, pasaron tan rapidas, que apenas tenia conciencia de ellas, si no fuera porque aun eres testigo, juraria que fue solo un sueño, pero quien soñaria con un amor tan largo, en donde el ser deja de ser, y una porcion de mi vuela en pedazos fuera de si, como si en mi naturaleza guardara los dones de un masoquista.

Ya fuera de si, contemplo de campo lleno de sombras, todas menos la tuya, te has ido en un verano, con un anillo y una carta, te casarias conmigo si volvieras, si volvieras dijiste....

No lo veia, definitivamente...

Ahora comprendo, ese si acaso no tenia caso, y que tu volvieras es solo una suerte de mentiras, que nunca se cumplira.

Pero sigo esperando, ahora que ya no puedo, la vejez ha calcinado mi piel hasta dejarme solo el esqueleto, y que mas da, esperare cada segundo que se deba, como si te lo debiera, para que me veas, en mi lecho, con el anillo.

Siempre te ame, y nunca he dejado de hacerlo.