sábado, 5 de abril de 2014

Un anciano


Un dia feliz...

Sus brazos yacian inertes al lado de la cama, sus ojos inanimados disparaban hacia el techo un foco mas alla del infinito, las moscas se paraban cerca de sus labios que emitian un leve gemido.

Un dia feliz, como cualquier otro...

Desde cuando ya nadie se ha acercado hasta el borde de esta cama.

La cena estaba al lado de la cama, en una mesita de noche, expedia un hedor que era la fuente de las moscas.

Han pasado ya dos años desde aquel dia, tragico dia, donde me cai de una escalera y desde entonces ya no pude moverme mas.

Pero igual era suficiente ya, tantos años he vivido, pero solo pido ahora que la muerte me visite, porque en los primeros meses mis hijos venian con constancia, pero despues de pasar el primer año, ya nadie se acercaba a esta cama, porque mis condiciones no estan para mejorarse, contrataron a un asilo para cuidarme, es cuando me di cuenta que ya tengo edad, la juventud no esta alli para siempre.

Los dias son felices, sin preocupaciones, aqui te lavan el cuerpo, me sacan a pasear a cierta hora, como si fuera un cachorro, me dan de comer en la boca, porque hasta eso he perdido, ni hablar de ver a otros ancianos charlar con vivacidad, mi razon da pero mi boca no, mis labios solo pueden entreabrirse para emitir un leve gemido, solo entendible como dolor.

Las agujas del reloj pasa lentamente, tanto como si se estancara en algun punto, y ya no se moviera mas.

Pero igual los dias son felices, sin poder ver a mis hijos, que me abandonaron con un saco de dinero aqui, un lugar confortable, realmente es bueno, pero igualmente, estoy solo, haciendome creer que ya soy del grupo de personas que estan siendo eliminadas del juego.

Que dia tan feliz, porque tengo un presentimiento, que hoy es el dia, y espero con ansiedad como mi respiracion se vuelve entrecortada y cada vez menos profunda, emocionado, veo como la vida se va de mi, estoy tan feliz, hoy es un feliz dia.

jueves, 3 de abril de 2014

Solo otra vez




La posion de la soledad calcome poco a poco, el espiritu que anda a las orllas del perro negro, la oscuridad impenetrable del mundo en cuadritos, lo cierto es que nadie, nadie en este mundo, quiere estar solo.

Tratando de creer aun, sin poder de mirar, como es que las personas que anduvieron tanto tiempo conmigo, simplemente se fueron, uno por uno, cuando alzo la vista, siento forzar algo, la realidad se clava en mi mirada quitandome mi fuerza de voluntad, las manos temblorosas entonces sollozan por alguien mas.

Entonces, ya no existio nada desde ese entonces, el perro negro con su peso entierra mi felicidad, hasta que en un laberinto humedo y rancio, me quedo atrapado, sin salida.

Pero la luz debera entrar, clavo mis uñas en la pared, aullo, grito! Puedo sentir que la salida esta cerca, detras de esta pared esta alguien que ansia, habra pan, habra esperanza!

Alguien, alguien, por favor, saqueme de aqui!

Y lo que el viento se llevo, viento lo traera...

Asi es la historia de la vida.

No quiero estar solo otra vez.

Pero al final, descubro que nunca estuve alli, porque solo tenia los ojos cerrados, mis manos rehusaban ser amados, una vez que deje el miedo, una vez que suelte mis dedos, sere amado, nunca estuve solo...